La innovación entendida como la generación de nuevos productos, procesos y/o servicios a partir de una idea y con impacto positivo en el mercado, es a juicio universal, aceptada y validada como eje estratégico de mejoramiento de la productividad y desarrollo de los países y empresas modernas (Porter 2001).
Al respecto, países como Chile han aceptado este desafío y planteado como meta para el bicentenario, destinar más de 1% del PIB a Investigación y Desarrollo (I+D); lo que sumado a iniciativas específicas como el Fondo de Innovación para la Competitividad (con fondos de la Industria Minera) y la experiencia de países que han desarrollado todo un encadenamiento productivo en torno a la Industria de Recursos Naturales, ponen en la actualidad a Chile en un punto estratégico de desarrollo económico y tecnológico.
En tal sentido, la Industria Minera por su aporte a la macroeconomía del País y el desarrollo regional, especialmente en el norte de Chile, juega un rol fundamental en lo que debiera ser una economía basada en el desarrollo de la innovación, la ciencia y la tecnología. Por lo tanto, definir las bases para un correcto y sustentable desarrollo de la innovación para y desde la minería, desde una perspectiva de formación profesional es motivo de este documento.
El artículo describe los elementos necesarios que deberían ser considerados para el desarrollo de la innovación, entendida como una habilidad inherente al ser humano, tanto en aspectos pedagógicos de enseñanza como de competencias necesarias (capacidades) para un correcto desempeño de los profesionales que se desempañaran en una industria innovadora en torno a los recursos minerales.
LA INNOVACIÓN
La innovación puede ser definida como un proceso mediante el cual ciertos productos, servicios o procesos productivos, desarrollados en base a nuevos conocimientos o a la combinación novedosa de conocimientos preexistentes, son introducidos eficazmente en los mercados, y por lo tanto en la vida social.
De esta forma es posible deducir que todo proceso innovador, desde la generación de una “idea” hasta la introducción exitosa en el mercado, conlleva un factor fundamental que se relaciona con la persona y específicamente, sus habilidades para desarrollar primero, una mirada innovadora en su vida laboral cotidiana, y segundo, un modelo que permita llevar esas “ideas” a “proyectos”, y en consecuencia a “soluciones”.
Por lo tanto, el autor propone que la capacidad de innovar es una habilidad inherente al ser humano y como tal, puedes ser aprendida y acrecentada en forma sistemática, siendo el desafío entonces, elaborar técnicas específicas que permitan enseñar y desarrollar esta habilidad en las personas.
MODELO DE DESARROLLO DE LA INNOVACIÓN
La metodología de desarrollo de la innovación propuesta considera los procesos mentales que la generan, tratando de alcanzar una idea o concepto nuevo, de esta forma es importante distinguir:
1. Los elementos constituyentes esenciales que componen la innovación.
2. Desarrollo de técnicas para mejorar cada uno de los elementos que la componen.
3. Aplicación de técnicas de aplicación integral que permitan aumentar las capacidades de innovación del individuo.
De esta forma, innovaciones llamadas incrementales consideran mejoras basadas en los mismos conceptos (ejemplo: mejora de una de las partes de un producto). En la medida que se aumenta el grado de innovación, se van incorporando nuevos conceptos ya sea, agregándose a los ya existentes o reemplazándolos. En síntesis, mientras mayor es el grado de innovación, lo que se logra es crear una nueva interrelación de conceptos ya existentes.
Por lo tanto, un elemento que se debe considerar al momento de desarrollar un modelo de innovación tiene relación con los conceptos, y la manera en cómo se constituyen. Para entender mejor los elementos que constituyen los conceptos, es necesario indicar que éstos están compuestos de información, y la información esta compuesta de datos. Si se asocia a los datos, información y conceptos, lo que se esta desarrollando es conocimiento, estando cada una de estas categorías presentes en la mente con distintas formas de interrelación entre sí, y dónde la más desarrollada y abstracta se ha convertido en un concepto.
Si se considera que todos estos elementos son parte del proceso innovador, entonces se puede inferir que no están hechas todas las interrelaciones posibles para todos los contextos posibles, ya que de lo contrario, no podrían generar nuevas interrelaciones y de esta manera, no se desarrollaría la innovación, por lo tanto, es necesario considerar además, la capacidad de una persona de generar nuevas interrelaciones y que éstas tengan sentido en un contexto o que sean coherentes.
En definitiva, la hipótesis considera que la capacidad innovadora de una persona es proporcional a su riqueza de conocimiento, a su capacidad de generar , interrelaciones, (creatividad) y a la coherencia con que realiza el proceso de interrelación. Resumiendo, la innovación es la interrelación creativa de conceptos (conocimientos), sujeta a un proceso cognitivo coherente.
De esta forma y considerando que la interrelación es un elemento determinante de la creatividad, se puede expresar la innovación como:
INNOVACIÓN = F (Conocimiento, Creatividad, Coherencia= F (C3)
APLICACIONES A LA ENSEÑANZA PROFESIONAL MINERA
Las ventajas de haber descompuesto el proceso que lleva a la innovación en sus aspectos más fundamentales, es que pueden diseñarse técnicas para desarrollar por separado cada uno de los distintos factores que la componen.
Si por ejemplo se desea aplicar una enseñanza que motive a la innovación en un área específica de la cadena de valor del negocio minero, se debe empezar por crear y/o aumentar la base de datos existentes de esta área; esto implica reunir datos, información y conceptos relacionados en los temas que se desea interrelacionar.
Para desarrollar habilidades de interrelación y creatividad, se pueden aplicar ejercicios que tienen como fundamento:
• Búsqueda de similitudes y diferencias entre objetos aparentemente inconexos.
• Descubrimiento de analogías entre contextos diferentes.
• Ampliación de la perspectiva con que se analiza una situación aplicando diferentes enfoques.
• Desarrollo de la percepción, ya que a través de ésta se accede a información adicional, nuevas distinciones y al descubrimiento de áreas susceptibles de innovación.
Por último para desarrollar la coherencia, se pueden aplicar ejercicios que permitan:
• Practicar la solución de problemas intensivos en el uso de la lógica.
• Ejercitación en captar los aspectos relevantes de una determinada situación o problemática.
COMENTARIOS FINALES
La idea en que subyace el modelo, es que al llevar el proceso de pensamiento al plano de la síntesis conceptual, se mantiene el foco del análisis en la interpretación de conceptos generales, mientras detalles menos relevantes y en los cuales muchas veces se pierde la esencia de la discusión, son incorporados al análisis por la condición de coherencia, y este proceso facilita la innovación. Si por ejemplo el objetivo es obtener innovación empresarial, el resultado de la función innovación será satisfacer las necesidades del mercado y se enfatiza en la condición de coherencia, la perspectiva de los negocios.
Lo importante a destacar es que la innovación tiene una componente fundamental que es el proceso mental de una persona en generarla, por lo tanto, es muy importante fomentar durante todo el proceso formativo con métodos de enseñanza aprendizaje que consideren aspectos curriculares propios de cada centro educacional, y en consecuencia con los desafíos que significa como sociedad, llegar a ser un país desarrollado, con un rol protagónico de la Industria Minera no sólo como generador de riqueza a través de sus recursos naturales, sino también como un generador de conocimiento aplicado a las necesidades especificas de la minería.
Ronald Guzmán V.. Ingeniero Civil de Minas, con estudio de postgrado en Dirección de Empresas. Se ha desempeñado desde el año 2000 a la fecha como profesor del Centro de Minería de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Ha participado en proyectos educativos como Investigador en Gestión Educacional en el Programa Interdisciplinario de Investigaciones en Educación (PIIE), ha asesorado en temas educacionales a UNESCO y al Instituto IDEA. Presidente de la Comisión Enseñanza del Instituto de Ingenieros de Minas de Chile (IIMCh) durante los años 2004 y 2005. Además, ha participado en diferentes iniciativas educacionales, destacando el proyecto CodelcoEduca y sistemas de capacitación vía Internet para la Minería Eduexplora. Fue Secretario General y representante de la PUC en la II Conferencia Internacional de Innovación en Minería MININ 2006 y es parte del Comité Asesor del 33 Simposium Internacional de Aplicaciones Computacionales en Minería e Investigación de Operaciones, APCOM 2007.