Quizás muchos de los asistentes a este seminario venían con la duda o inquietud de sintonizarse con la innovación; saber qué, cómo y con quién se está desarrollando este tema, que día a día parece adquirir mayor importancia y admiradores. Quizás, otros asistentes tenían alguna idea del concepto, asociándolo a una nueva generación de personas con una capacidad de abstraerse de sus labores habituales para desarrollar nuevas cosas; inventar.
Personalmente tengo la impresión de que mucho se habla y poco se entiende respecto a la innovación, y que algunos tienen la idea de que innovación es sinómino de invención.
Por lo tanto, la oportunidad de aclarar conceptos, sincerar expectativas y escuchar a gente, que ya lleva trabajando en esto por años, resulta muy relevante a juicio del grupo que dirijo. Si bien está demostrado que países desarrollados han tomado como eje central a la innovación, ésta no fue más que una consecuencia de eficiencia a nivel institucional, poner énfasis en educación y armonía entre los diferentes organismos de una sociedad. O sea, hacer bien las cosas.
A la hora de definir la minería que queremos construir, iniciativas basadas, ya sea por el lado de la producción, al aumentar la escala de extracción y comercialización, o la diversificación productiva en torno a la actividad minera, requiere de un sistema armónico que actúe de acuerdo a un plan común, con actividades coordinadas y, lo más importante, considerando la realidad de lo que somos y de lo que queremos ser.
Una de las conclusiones que saqué de este seminario es que, por fortuna, la innovación reside en las personas y no en las tecnologías y que la apuesta debe ir focalizada en el recurso humano, a través de nuevos paradigmas para el proceso de formación de las personas en que, por ejemplo, el fracaso sea parte de un proceso de aprendizaje y no una condena.
Nuestra apuesta como país debe ser el logro de una eficiencia propia de países desarrollados, por medio de la innovación, entendida en su aspecto más fundamental: como la capacidad de las personas de generar nuevas ideas, llevarlas a cabo y lograr resultados.
En las próximas décadas, Chile dependerá de la Industria Minera para lograr un desarrollo con equidad, por lo tanto, es ahora cuando se deben converger visiones, generar confianzas y lo más importante, apostar en serio a la educación como palanca de cambio hacia la minería que queremos.
Ronald Guzmán
Director General MINERIA 2015